Esta es la primera parte de dos. Es imposible plasmar de una vez, tanto. Hay ciudades que vibran bonito, lugares a los que quieres volver una y otra vez, que te cautivan y, de alguna manera, te hacen sentir parte de su ser. En Toronto, la viajera incansable que vive en mí se siente feliz. Además, sorprendida por sus enormes edificios que parecen coquetear con las nubes, mezclando historia y modernidad.

Toronto es un destino hermoso, con mucho por hacer y que nos recibe con los brazos abiertos para celebrar el amor. Descubrí tantas cosas en este, mi segundo viaje a aquellos lares, que quiero contarles a detalle. Les adelanto: es un gran plan para una despedida de soltera o para un viaje de romance. ¿Lo tienes en tu radar?

Llegando al aeropuerto tomamos el tren. Esa es la manera más rápida de llegar al corazón de la ciudad. The Union Pearson (UP) Express cuesta algo así como 12 dólares y conecta ambos puntos en 25 minutos. Sale justamente desde Toronto Pearson International Airport, así que seguramente encuentras asiento para disfrutar del viaje cómodamente.

es de primera. Foto: SNG
Una vez en el centro de la capital de Ontario, conocida por su diversidad cultural, nos alojamos en el fantástico Four Seasons Hotel Toronto. ¡Vaya lujo! Y es que los viajes alrededor del amor ameritan un hospedaje de semejante categoría. Dejamos maletas y fuimos a desayunar. Desde ya les digo: el croissant de pistache del Site at Café Boulud es un imperdible. Me agradecerán este tip cuando lo prueben…

Y como nuestros anfitriones cuidan todos los detalles, nos programaron un masaje en el Spa del hotel. Es todo lo refinado que se pueden imaginar. Un relajante fue suficiente para entrar en el mood de ¨no quiero dormirme pero no puedo resistirme¨. ¡Relax total! ¨Terapia corporal para reducir la tensión, los músculos y lograr una relajación placentera. Combinamos presión de ligera a media con una técnica fluida, utilizando su elección intuitiva de hermosas mezclas de aceites orgánicos¨, se leía en la descripción. ¿Necesito decirles más? Sí, que no se lo pierdan y tampoco, las áreas húmedas. Vayan con tiempo, pues…
Distillery District, un gran punto de partida

Uno de los barrios con más encanto en Toronto es Distillery District. Durante años fue una zona industrial -ya se imaginarán entonces lo interesante que luce-. Aquí hay mucho que hacer y es un destino en sí mismo. Para comer sabroso, vayan al Cluny Bistro & Boulangerie, un restaurante francés reconocido incluso por los locales y varias veces premiado. La sopa de cebolla no puede faltar en tu orden, claro está. ¡Doy fe de su delicia! Hay buena música, una terraza que invita a brindar por el amor y una reinterpretación de la cocina de aquel país europeo con estilo y modernidad.

A pocos pasos, y después de visitar algunas de las boutiques que hay en esta zona peatonal de Distillery District, ¡fuimos a crear nuestro maquillaje! ¿Te imaginas qué plan tan divertido para tu despedida de soltera? Lip Lab Distillery District te recibe en pequeños equipos para una atención personalizada. Una experta te explica y te acompaña en el proceso. Para tu labial, podrás seleccionar uno o varios tonos mezclados, decidir si tiene brillo o con terminado mate y hasta el empaque.

Un día con 3 paradas
Si vas a Toronto con tus amigas, el segundo día que tuvimos te encantará. Después de desayunar delicioso en el hotel -obvio con nuestro pan dulce favorito de la vida- caminamos a Formula Fig, un spa dedicado a los faciales. Recibimos el All-In, que es el tratamiento estrella de este negocio genial, creado por una editora que, con tanto trabajo, nunca tenía tiempo para su propia piel. Es lugar es muy acogedor y lo atienden manos expertas. Además, cuentan con equipos de última generación para atender necesidades específicas.

Salimos con la piel totalmente renovada. Tal fue el cambio que decidimos usar solamente protector solar y disfrutar del glow natural que salió a la luz. Y, hambrientas. Así que en la misma cuadra del spa encontramos un tesoro: Kitchen Summerhill. Nos vino como anillo al dedo para seguir con el mood wellness. Todos los platillos, deliciosos por cierto, privilegian la buena alimentación y los productos naturales. Los licuados y los bowls están de 10. También las ensaladas e incluso los postres, que están libres de gluten y azúcares refinados.

Kitchen Summerhill es un 10 de 10. Foto: SNG
Con el corazón contento y la carita de 15, nos fuimos a la boutique de Inés di Santo. No saben la emoción porque yo soy fan. Nos recibieron con una copa de burbujas y chocolates. Nos probamos todo y más -bueno, mi amiga y colega Melissa Lara fue nuestra modelo- y gozamos como niñas chiquitas. Y aunque conozco desde hace años la buena hechura y el estilo de esta diseñadora ítalo argentina, me sorprendió su versatilidad. Hay vestidos perfectos para los compromisos previos al gran día y también, para los posteriores. Y bueno, qué decir de los de novia: ¡son perfectos!

Tesoros al paladar
No quiero que este texto se haga eterno pero sería un crimen no recomendarles cada cosa de este viaje memorable. Y es que Toronto es todo y más. Hay tiempo para las compras, para la arquitectura, para relajarse y por supuesto, para comer verdaderos manjares de reyes. Al respecto, tres recomendaciones muy específicas.

Tienen que ir al mercado de St. Lawrence y tomar un tour privado con Culinary Adventure Co. La ciudad no se entendería del todo sin esta visita porque guarda, en cada bocado, su historia. Prueben todo, están en buenas manos: quesos, mariscos, carnes frías, mostazas, los famosos Peameal Beacon, las frutas, el chocolate caliente… Sin duda, es también un buen lugar para comprar delicias gastronómicas y llevar a casa. También, claro, ¡para brindar por el amor! Hay opción de recorrerlo justo cuando abre sus puertas y ver cómo cada puesto va ¨despertando¨. No se lo pierdan.

Y para cenas, me enamoré particularmente de dos lugares: el italianísimo Bar Prima que nos recibe con dos espacios espectaculares. El primero, un piso a pie de calle con mood festivo. El otro, más abajo con media luz y ambiente íntimo. Los platillos son un agasajo y lo mejor es pedir al centro para compartir, así podrán probar de todo un poco.

El otro es Lyla, mi favorito: Una velada aquí con tus más cercanas o con el amor de tu vida será, simplemente, memorable. De la cocina salen delicias mediterráneas ensalzadas con ingredientes locales. Su cava es una locura y el ambiente resulta todo lo festivo que amerita una escapada con tus BFF.

Y si llegaste hasta aquí, es porque quieres saber más. Yo no puedo parar de hablar de Toronto pero tampoco quiero hacerlo de una vez porque hay cosas que para disfrutarse, han de hacerse despacio. Pronto vuelvo con un paseo en yate, un vuelo en helicóptero sobre las Cataratas del Niágara, otros imperdibles de la ciudad y el secreto de cómo hacer tu propio perfume.








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