Si su boda reúne a invitados que viajan desde otras ciudades o países, un kit de bienvenida es un gesto que siempre será bien recibido. No tiene que ser extravagante, tampoco carísimo. Lo importante es que combine utilidad con un toque personal que refleje el estilo de la celebración.
Empiecen con lo esencial
Incluyan agua embotellada, algunos snacks dulces y salados, pañuelos desechables y una pequeña nota de bienvenida. Son detalles sencillos que los invitados agradecerán después del viaje.
Un toque local
Incorporar productos típicos del destino donde se celebra la boda le dará un carácter más auténtico al regalo. Puede ser un dulce artesanal, café, chocolate, miel o alguna bebida representativa de la región.
Información útil
Un itinerario del fin de semana, direcciones importantes, horarios y teléfonos de contacto ayudarán a que todos disfruten la celebración sin preocupaciones.
Piensen en la comodidad
Dependiendo del destino y la temporada, pueden añadir protector solar, repelente de insectos, un abanico, bálsamo labial o un pequeño kit de emergencia con analgésicos y curitas.
Personalícenlo
Una tarjeta escrita por los novios, un mapa ilustrado del destino o un pequeño recuerdo harán que el kit se sienta único y mucho más significativo.








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