Casa Fernanda, un refugio de paz para la mente y el amor

por | 13/08/2025 - 8:07 PM | Lunas de miel, Principales

Todos necesitamos una pausa. Ya sea en en pareja, con amigas, en un viaje con mamá, o simplemente, solos. Desconectar para conectar. Hacer una pausa para volver a empezar. Y luego, de esas escapadas, nacen buenas ideas y refugios que atesoramos para toda la vida. ¿Un buen ejemplo? Casa Fernanda, en Tepoztlán.

Hicimos exactamente una hora de camino. Eso ya es ganancia. Llegamos y, de inmediato, nos pusimos en sintonía con el entorno. A lo lejos, el gran Tepozteco, una vista que se goza con el cantar de los pájaros y jardines hermosos, que son el hogar de importantes obras de arte.

Casa Fernanda tiene muy buena fama por su cocina. Y créanme que rebasó todas mis expectativas. Así que dejamos las cosas en la habitación y nos fuimos a desayunar.

El restaurante se llama La Veladora y es, desde hace mucho, uno de los más reconocidos de la ciudad. Su chef, Marco Cruz, le hace un homenaje a la cocina morelense en cada platillo. No se pierdan el pan dulce, es un regalo para el paladar.

Este santuario de paz tiene un spa con todo lo que necesitas para olvidarte de los pendientes (ya sea de la boda o de la vida misma). Pidan un masaje en la cabina para dos y disfruten de su amplia área húmeda.

Después del masaje subimos a la terraza del hotel. Tiene una vista hermosa a la ciudad y también a su sello distintivo, el Tepozteco.

Por cierto, este es uno de los espacios disponibles en Casa Fernanda para tu boda o para algunas de las actividades previas a la misma. También, puedes ofrecer aquí un desayuno al día siguiente y seguir festejando el amor.

Casa Fernanda es un espacio muy fotogénico, así que saldrán imágenes memorables que, seguramente, querrás enmarcar en tu nuevo nido de amor.

Los jardines que custodian a la propiedad son, también, muy buen espacio para leer un libro ¡o celebrar tu boda! Como se trata de un hotel boutique, podrás reservarlo en su totalidad para el gran día.

He de confesarles que las habitaciones de este hotel son amplias, muy cómodas e invitan al descanso. Nuestra suite tenía incluso un patio interior. Resulta difícil dejarlas pero los espacios al aire libre en esta propiedad son una tentación. La alberca es muy privada y acogedora. Mira de frente a un jardín donde también se pueden hacer eventos.

Sin duda, Casa Fernanda es ese lugar que todos necesitamos al menos una vez en la vida (y repetirlo cuando sea necesario). Es un tesoro de buen servicio y delicias para los sentidos.

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