Foto de portada Meow Wolf Houston. Sandra Notario.
¿Creen que conocen bien Houston? Yo también lo pensaba, hasta que me mostró su cara más lujosa, divertida y sofisticada este invierno. Sin duda, con mi visita, la ciudad tejana se convirtió en una de mis favoritas para las compras antes de la boda e incluso, para una escapada romántica. Quédate y te cuento las razones.
En diciembre pasado volé desde CDMX a Houston (por cierto, el viaje es de apenas 2 horas). ¿El motivo? Un fam trip que, les adelanto, rebasó todas mis expectativas. Irte de shopping con tus amigas o con tu pareja antes de la boda es un plan que todas agradecerán. He aquí la guía de infaltables…
Saliendo del aeropuerto fuimos a comer. Y así, llega la primera recomendación para ustedes de este viaje memorable. Tienen que ir a Annabelle Brasserie para un brunch. El espacio es hermoso, así que las fotos con tus BFFs o tu media naranja quedarán lindas. Más allá de eso, la comida es exquisita. Se ubica justo enfrente de Buffalo Bayou Park y ofrece lo mejor de la comida francesa con toques de modernidad. La sopa de cebolla sigue en mi recuerdo, y no estoy exagerando. También pedimos un plato de quesos al centro y otras delicias.


Después de semejante banquete, nos fuimos al hotel anfitrión. Marriott Marquis Houston está estratégicamente localizado. Se conecta con el centro de convenciones, así que es perfecto para una boda de destino.

La vista es extraordinaria, pues mira al parque Discovery Green y está a pocos pasos del Minute Maid Park. Además, la atención es de primera y las habitaciones, muy cómodas. Con suerte, les tocará vista a la alberca que en invierno se convierte en todo un espectáculo navideño de luces.

La noche fue para el mejor restaurante de comida hindú que he probado, y uno de los más reconocidos de la ciudad. Recientemente fue reconocido con una Estrella MICHELIN así que debes reservar con tiempo.

Hablo del exquisito Musaafer, que es un todo un viaje culinario y un deleite para el paladar. Se encuentra en The Galleria, así que primero compras y después, cena. Seas o no experta en comida de aquel país, déjate llevar por las recomendaciones de sus anfitriones, que tal parece tienen una maestría en el tema.


Pase lo que pase, deben dejar un espacio para el postre. Es un espectáculo y también, una delicia. Y miren con detenimiento los detalles de la decoración, pues han sido traídos desde lugares remotos y son creaciones de manos artesanas. Un tip extra: el restaurante tiene una terraza que funciona como bar y el ambiente es muy agradable. También, un salón bellísimo para eventos, por si te pasa por la mente hacer tu boda por aquellos lares.

Después de un sueño reparador, nuestro segundo día en Houston arrancó con un desayuno en la Koffeteria, un lugar con mucho encanto que brinda servicios de lunes a sábado.

Nuestra intención era comer algo ligero pero qué va: puedes ver cómo hornean el pan y eso te hace salivar. También tienen una excelente selección de cafés, chocolates y tés.

La siguiente parada fue en el recién inaugurado hotel Saint Augustine. Tuvimos el honor de conocerlo antes de su apertura y realmente ya estaba casi todo listo. Se levanta en un barrio bohemio, con muchos museos a poca distancia. Tiene el restaurante Perseid, que está por abrir sus puertas y sin duda será uno de los favoritos de los locales. Su cocina está comanda el chef Aaron Bludorn.

Foto: Saint Augustine.
Nuestra tarde fue casi en su totalidad, y lo digo con mucho gusto, para un hotel que es el referente del lujo en Houston. Hay un antes y un después de su apertura. Se trata del Post Oak y de hecho, necesito volver para hospedarme en él. No obstante y mientras tanto, lo disfruté bastante porque tuvimos una tarde de amigas en el spa. El espacio es de primer nivel, muy exclusivo, y con tratamientos que le hacen buen honor a su ya reconocida fama.

Luego, comimos en el Bloom & Bee, uno de los restaurantes de la propiedad, donde se privilegian los ingredientes frescos y los platillos locales. Es una delicia que los hará pasar una velada de ensueño.

Y así como la buena comida es parte fundamental para que un viaje se quede para siempre en nuestros corazones, también lo es la diversión. Niñas, no todo puede ser shopping! En este sentido, no se pierdan el divertido y sorprendente Meow Wolf Houston.

Este espacio interactivo, producto de artistas locales y su ilimitada imaginación, no se parece a nada de lo que hayan visto antes. A diferencia de otros museos aquí sí hay que tocar, abrir puertas, mirar por todos los rincones y ponerle música a los espacios. Tengan lista la cámara, las fotos que salen aquí no tienen comparación.

Para la cena, les tengo la recomendación perfecta: un restaurante con alma joven y no solamente porque fue recientemente inaugurado. Aquí se come sabroso, hay mucha elegancia en el ambiente, pero con un estilo relajado. Hablo del Kennedy Houston. Lo mismo hay hamburguesas que pastas y muy buenos cortes. También, cocteles deliciosos y buena música.


Tampoco te pierdas…
Imagina hacer una vela y que huela exactamente a lo que tú quieres. Bien podría ser el aroma de ambos, una creación exclusiva. O simplemente pasar un rato lindo con tus amigas haciendo una actividad así. Esto es posible en Manready Mercantille un espacio peculiar y divertido. Además, venden muchas cosas que cualquiera amaría tener en su man cave. En la misma cuadra hay tiendas divertidas, vale la pena recorrerlas.


River Oaks District Luxury Shopping Experience, por su parte, es una parada obligada. Bien pueden dedicarle una tarde completa a recorrer sus tiendas de lujo. Recuerda que la boda es una vez en la vida (o al menos esa es la intención), así que aquí encontrarás los complementos ideales para dar el sí. Un tip: hay tiendas con los relojes más lindos para él. Le podrías dar una linda sorpresa…

Y en la misma zona, les tengo dónde comer y cenar. Para la tarde, Toulouse es la opción. Con aires franceses, una carta amplísima y una excelente selección de vinos, este lugar es una garantía.


Para la noche y aprovechando que están en la zona, reserven en Post Scrip, uno de los espacios más divertidos de la ciudad. Uno de los salones está destinado para el bar y el ambiente ahí es perfecto para celebrar el final de tu soltería.


Y claro está, tienen que dedicarle un día al Museo de las Bellas Artes de Houston. Hay tesoros permanentes y exposiciones temporales como la de Notre Dame que me tocó a mi. Hay varios edificios y muchísimo que ver, así que vale la pena hacer una hoja de ruta antes para optimizar el tiempo.

Cerramos nuestro viaje espectacular a Houston con una parada que tú también debes hacer. Además de ser el lugar más acogedor de la ciudad, se come delicioso. Me refiero a Emma Jane. Vayan al brunch y pidan de varios tipos de tés (el de lavanda fue mi favorito).

Pregunten por el especial de la temporada porque siempre tienen sorpresas. Su torre de bocadillos es exquisita, además de que pueden ordenar a la carta. Querrán tener una vajilla así en su nuevo nido de amor.

Debo confesar que gocé Houston como jamás imaginé. Además de que mis anfitrionas fueron las mejores, al igual que mis compañeros de viaje, la ciudad está en constante movimiento. La hotelería, la gastronomía, el entretenimiento y claro está, el shooping, son de otro nivel. Ya está colado en mi corazón y cuando eso pasa, regreso una y otra vez. Te aseguro que te pasará lo mismo. Muy feliz viaje!








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